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lunes, 23 de abril de 2012

SUPER TANGOS. ENSUEÑOS por Horacio Salgán y su Gran Quinteto Real.



Horacio Salgán

SUPER TANGOS. ENSUEÑOS. Por Horacio Salgán y su Gran Quinteto Real.


Hoy me puse a escuchar esto.




Me tomé el tiempo para escuchar tres o cuatro veces “Ensueños” en esta versión del Gran Quinteto Real hasta que de repente, me hizo llorar.
Y no fue el violín, como se podría suponer, en una primera audición. Fue al final, cuando entran tuti, después de que todos, y cada uno, presentó su visión del tema que se repite y se repite.

Como saben algunos, a mi me hace llorar el tango “Silencio”, cuando Gardel dice “... y la viejecita de canas muy blancas se quedó muy sola.... , con cinco medallas que por cinco héroes le brindó la patria” y también el tango “Antiguo Reloj de Cobre”... “el viejo te perdonó”. Pero este es el primer tango instrumental que me hace llorar.

Es que es tan simple, la melodía es tan clara, y la armonía sin vueltas, con acordes abrillantados pero sin pelotudeces. Ellos son sólo cinco tipos tocando juntos, como si conversaran y cada uno diera su interpretación de un tema, y al final se dieran cuenta de que piensan lo mismo, sienten lo mismo, cada uno desde su lugar, su experiencia, su camino, su vida.
Ubaldo De Lío
Es notable como articula todo Salgán, el pianista y arreglador. Arranca tan rítmico, tan afro, tan folk, con la frasecita, el arreglito ese; tan llamativo pero sin estridencias, y sin sensible, como incaico... Viene con el contrabajo al lado, un latido, una negra por compás, construido más con los silencios que con las notas.
Y Salgán es tan -pero tan- capo, desaparece sin tener que irse, siempre acota y con tanta sutileza que luego de mucho escucharlo te das cuenta por qué no te aburre la repetición...

El quinteto en 1965. Guillermo Francini en el violín.

Y lo más lindo es ¡cómo baja de la estratósfera al violinista, que parece que se va a despegar de los demás.   Tan azucarado, tan meloso -o mermeladoso- y melodramático. Salgán le banca la parada contrapunteandole de manera que sus largas notas con vibrato se pueden aguantar perfectamente.
Luego los escuchamos juntos al violín y a la derecha del bandoneón en una compañía perfecta;
Pedro Láurenz
una vuelta más y se ponen de acuerdo con un piano agudo repiqueteante, como que les dá la razón. Después el bandoneón contra la guitarra que me suena a macaferri, pero era algún tipo les pauls.  Me suena jazz o viejo rock, no sé qué guitarra es pero te hace prestar atención, y te recuerda que estás escuchando sólo a cinco tipos que no quieren ser una orquesta.

Kicho Díaz
A esta altura me pregunto ¿de qué se tratarían esos Ensueños, el título del tango? No sé, pero el contrabajo es un latido angustiante, un soplido, un silencio largo, y le da tan bien las pausas al piano cuando le pone swing. Ensueños de un violín volado con su vibrato de marcha húngara, de un bandoneón bién canyengue, de un glisando de guitarra blusera. Esta vez no hay una frase dolorosa que me hace llorar pero el climax llega cuando los escuchamos a todos tan coherentes en el final que te abraza y te frena.



HORACIO SALGÁN

Yo conocí a Horacio Salgán. Era 1981 más o menos. Mi vieja trabajaba en Mar del Plata en un espectáculo en un teatro céntrico, con otros artistas de revista que se llamaba "Contraste de Humor y Tango" en el que participaban nada menos que el dúo de Salgán y De Lío y la cantante María Garay. Un día vinieron a la casa, con el elenco, y comieron un asado todos juntos, los músicos, los cómicos que eran el dúo "Richard y Alex" y las vedettes que eran Tini Araujo -mi mamá- y Hellen Grant; y luego se pusieron a jugar al truco: estaba mi abuelo Cholín y don Pepe, un vecino, jugando con Salgán y no se quién de pareja. ¡Qué increíble momento!
Por suerte mi mamá y mi abuelo eran tangueros de buen gusto y me avisaron que estaba junto a unos próceres del tango de aquel calibre.
Yo era una pibita de seis o siete años y, gracias a que me avisaron, yo puedo hoy recordar lo inusual de aquel evento.  Ese que parecía salido de una película, el flaquito, de bigotito anchóa, tan amable, casi tímido, muy simpático, ese, era Horacio Salgán. El otro, el más gordo -claro, ¡al lado de Salgán!- , el de raro nombre, ese era Ubaldo Delío.

EL DÚO EXQUISITO.

Parece que Salgán siempre había querido hacer tangos a su gusto, como él quería. Así dice que fundó su primera orquesta, cuando empezó a componer, para poder hacer sus arreglos y darle su toque. Y así tuvo de cantante a Edmundo Rivero, un cantor muy diferente y por ello inconfundible.  

En 1950 grabó por primera vez en 78 rpm el tango Recuerdo. 






 Cuando conoce a Ubaldo De Lío el dúo tiene una repercusión importante. El formato dúo tenía más aceptación que la gran orquesta en aquel momento por asunto de presupuesto de los lugares en que se presentaban.

En los ´50 a los restaurantes y bares les empezó a convenir recortar costos y chau orquesta.


DEL DUO AL QUINTETO
Un buen día, tocando el dúo Salgán - De Lío en el restaurante del Automóvil Club, se encuentran con otro dúo que se presentaba allí, el de Francini -altísimo violinista- y Ferro -contrabajo. Se les ocurre juntarse a tocar. El contrabajo luego sería reemplazado por Quicho Díaz.   Todo esto salió tan bien, y gustó tanto que se decide ir a buscar un bandoneón como frutilla del postre me calculo. Sumaron a Pedro Laurenz que andaba sin orquesta y se produjo la magia del Gran Quinteto Real.

Debe haber sido genial escucharlos por primera vez.  Se habían encontrado de repente con una joya de valor incalculable un quinteto que trascendería el tiempo y los nombres.  Un quinteto para el que Horacio Salgán realizó los arreglos dándole su maravilloso toque.
Troilo, que no comía vidrio, los apadrinó y debutaron en la radio en 1960. Giraron por el mundo y conquistaron Japón y Europa.

TIEMPO DE NUEVO QUINTETO
El Nuevo Quinteto Real, fue rejuntado para un sello nipon y conformado nada menos que por estos nenes: Salgán, De Lío, Antonio Agri, Leopoldo Federico, y Murtagh. Cambiaron varias veces de músicos pero siempre respetando el estilo y la impronta de Salgán.

El Quinteto Real es un maravilloso ejemplo de lo que hacen los músicos no sólo con talento sino con oficio.  Su mismo nombre Gran Quinteto Real no le quedaba chico.  Suena grande, ocupa tu mente con contundencia como una orquesta.  Lo de "Real" supongo que habla de aquello que es propio de los reyes,  aunque reconozco que me gusta pensar que es como un chiste:  "no es fantasía, es realidad".
Es estupendo que el quinteto haya perdurado aún cuando cambió siempre de músicos.
Hace poco César, el hijo, reemplazó a Horacio Salgán. Y sigue sonando por suerte para las próximas generaciones...

Leopoldo Federico y Salgán.










Antonio Agri
ENSUEÑOS. MIMI PINSON .  EL VERSO DE MUSSET.

ENSUEÑOS: LA LETRA

Buscando me enteré que tenía letra



Ensueños... fantasías del ayer...
veinte años... ilusión
de andar y recorrer...
La alegre juventud vino a golpear
la puerta de los dos
y fuimos al azar...
El mundo nos atrajo y al andar
tú y yo fuimos felices de verdad...
En todos los andenes hubo un tren
que siempre nos llevó
soñando a algún andén.


El panorama de París nos hizo suspirar,
su niebla puso mas “splin” en nuestro deambular...
Mimí Pinsón
Marcelo y Schaunard
surgieron al andar
en nuestra ensoñación...
Los dos bebiendo la alegría de viajar y andar.
Los dos llevando en nuestros ojos la misma visión.
Cuánto soñé
besándote en París...
y hoy, cuando lloro al ver tu cabellera gris.


Los años no han podido derrotar
del todo tu beldad...
aún queda un resto fiel...
Veinte años hace ya que al recorrer
el mundo vos y yo
salimos una vez.
Veinte años... ¡quien pudiera detener
la aguja del reloj y retroceder!
Pero hoy queda otro viaje que emprender...


¡Amada! a preparar el viaje a la vejez.

Y para terminar con todo esto, me voy en un ensueño de París, acordeón y París...



jueves, 19 de mayo de 2011

SUPER TANGOS : Celedonio Flores. Un dilema inmobiliario y tanguero.MUCHACHO VS. EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO

el centro en tiempos de Celedonio Fores.  1918 Calle San Martín.
 Celedonio Flores es autor de tristes -pero muy tristes- letras de tango.   Tristes como decir: que a su Viejo Smoking lo va a poner de almohada y se va a dejar morir.  Es uno de los más grandes poetas del tango y tiene la particularidad de presentarnos  personajes a través de sus historias muy bien trenzadas.

Tiene otra particularidad aparte de la amargura:  las historia que cuenta están  bordadas con muchas palabras en lunfardo. Están tan bien puestas, muestran su significado con tanta potencia, que es muy fácil figurarse qué significan y fijar esas palabras para siempre.  Por ejemplo, cuando habla de las "fabriqueras tentadoras y diqueras"  sabemos por dónde anda: chicas lindas, y que tratan de impresionar porque son pobres.  "Diquero" es el que se da dique, el que alardea.
Celedonio también aprovecha la presición del lunfardo para describir rápidamente toda una secuencia o situación.  Por ejemplo cuando dice "secarse en una timba y armarse para volverse a meter" la imagen que nos presenta  es la de toda una noche de juego, emociones, y rachas de buena y mala suerte; y lo hace con un contraste de dos palabras; o en Mano a Mano:  "te engrupieron los otarios, las amigas y el gavión" es otro caso de trenzar una historia de varios años en un par de versos gracias al uso del lunfardo y su significado brutal, aprovechando la yuxtaposición de personajes diferentes pero que apuntan al mismo rumbo, la perdición.  Tan grande es el impacto de sus versos que algunos se han transformado casi en refranes: "y tu vieja, pobre vieja, lava toda la semana", "hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones" o "se te embroca desde lejos pelandruna abacanada" se usan habitualmente para describir gente y actitudes cotidianas. Se invocan para remarcar y darle fundamento a nuestras valoraciones.  


Ejemplo de uso cotidiano:
Dos personas en un auto en un embotellamiento: 
-¿Llegaremos a tiempo al cine?
-Vos sí que  "tenés el mate lleno de infelices ilusiones"...


Tal es el patrimonio lingüístico que Celedonio Esteban Flores nos legó.  Sin embargo este autor de hermosas letras amargas, tuvo una amargura final. Ver deformadas sus letras, despojadas de palabras lunfardas,  para cumplir con la censura impuesta por el gobierno militar surgido del golpe de 1943, que consideraba moralmente peligrosas las letras con lunfardo o con contenido de protesta.  Sus tangos fueron achurados o prohibidos.  Celedonio murió y lamentablemente no supo que sus letras sobrevivieron a la masacre; y que hasta el día de hoy siguen enseñando lunfardo a las nuevas generaciones y perduran en la inexpugnable fortaleza del habla cotidiana.


Veamos ahora estos dos tangazos MUCHACHO y EL BULIN DE LA CALLE AYACUCHO.  Los protagonistas son dos personajes masculinos, casi arquetipos.  Uno es el muchacho aquel que porque la suerte quiso vive en el primer piso de un palacete central.  El otro es aquel hombre que "en tiempos de rana" alquilaba una pieza en un conventillo de la calle Ayacucho.  Este es un verdadero dilema inmobiliario.

MUCHACHO (1926)
Escuchemos al ruiseñor Angelito Vargas, en su era post D´agostino. 





Uruguay y Santa Fe,


un "palacete central"


decada de 1920
Muchacho que porque la suerte quiso
vivís en un primer piso
de un palacete central,
que pa' vicios y placeres,
para farras y mujeres
disponés de un capital.
Muchacho
que no sabés el encanto
de haber derramado llanto
sobre un pecho de mujer;
y no sabés qué es secarse
en una timba y armarse
para volverse a meter;


que decís que un tango rante
no te hace perder la calma
y que no te llora el alma
cuando gime un bandoneón;
que si tenés sentimiento
lo tenés adormecido
pues todo lo has conseguido
pagando como un chabón.


Decime
si en tu vida pelandruna,
bajo la luz de la Luna
o si no bajo un farol,
no te has sentido poeta
y le has dicho a una pebeta
que ella es más linda que el Sol.


Decime
si conocés la armonía,
la dulce policromía
de las tardes de arrabal,
cuando van las fabriqueras
tentadoras y diqueras
bajo el sonoro percal...


Celedonio parece reclamarle al muchacho que no sabe nada de la vida porque tiene dinero.  A mi me parece un poco envidioso, al final el muchacho tiene guita y puede pagarse todos los placeres que quiera.   Claro, a la hora de emociones se quedará corto, imaginamos.  Llorar en el pecho de una mujer o perder todo en el juego y volverse a meter en el juego con dinero rascado vaya uno a saber de dónde, parecen emociones fuertes.  Con respecto a intentar con poesías o piropos para conquistar una chica, o mirar a las obreras con sus ropas pobres en las tardes  de arrabal no le debe parecer muy tentador al "muchacho" que tiene mucha plata. Dicen que "billetera mata galán".

¿Cuál sería la alternativa al Muchacho del Centro según Celedonio, cómo sería ese héroe tanguero con el alma sensible?  Sería un héroe más "seco" es decir, pobre.

EL BUÍN DE LA CALLE AYACUCHO (1925)
Escuchemos a Armando Aguirre.



Las puertas de las piezas de un conventillo
El bulín de la calle Ayacucho,
que en mis tiempos de rana alquilaba,
el bulín que la barra buscaba
pa caer por la noche a timbear,
el bulín donde tantos muchachos,
en su racha de vida fulera,
encontraron marroco y catrera
rechiflado, parece llorar.


El primus no me fallaba
con su carga de aguardiente
y habiendo agua caliente
el mate era allí señor.
No faltaba la guitarra
bien encordada y lustrosa
ni el bacán de voz gangosa
con berretín de cantor.


El bulín de la calle Ayacucho
ha quedado mistongo y fulero:
ya no se oye el cantor milonguero,
engrupido, su musa entonar.
Y en el primus no bulle la pava
que a la barra contenta reunía
y el bacán de la rante alegría
está seco de tanto llorar.


Cada cosa era un recuerdo
que la vida me amargaba:
por eso me la pasaba
fulero, rante y tristón.


Los muchachos se cortaron
al verme tan afligido
y yo me quedé en el nido
empollando mi aflicción.


Cotorrito mistongo, tirado
en el fondo de aquel conventillo,
sin alfombras, sin lujo y sin brillo,
¡cuántos días felices pasé,
al calor del querer de una piba
que fue mía, mimosa y sinceral ...
¡Y una noche de invierno, fulera,
hasta el cielo de un vuelo se fue!


Parece divertido, todos se reunían a jugar a las cartas, a tomar mate, con su calentador a kerosene, a escucharlo cantar con su voz gangosa.  Luego comienza la descripción del drama.  "el bacán de la rante alegría está seco de tanto llorar", "Los muchachos se cortaron al verme tan afligido" ¿los amigos lo dejaron cuando se puso triste? ¿Por qué se puso triste este hombre?: la chica novia -o amante o lo que fuera- se le murió.  Y claro, me imagino el antro roñoso sin alfombras, sin lujo y sin brillo, la piba se agarró una pulmonía al solo calor del calentadorcito primus.

Y así nos deja Celedonio, con esa última imagen de la chica enferma que se fue al cielo.



"el Primus no me fatlaba"
Entonces con qué nos quedamos, con el primer piso en el centro de un tipo que no conoce el encanto de haber derramado llanto sobre un pecho de mujer o con el bulín de la calle Ayacucho, aquella piecita divertida aunque roñosa del bacán de la rante alegría que está seco de tanto llorar.

Está claro que hay una moraleja: es que para Cele no se puede tener todo.  El tango es eso, la expresión de la pena de no poder tenerlo todo. Yo me quedo con esa carencia, que es la que hace que gente como Celedonio escribiera tangos y  que el mundo se mueva.



Ahora, lo lindo es que dice -en www.todotango. com-  José Servidio, el autor de la música "El bulín realmente existió en la calle Ayacucho 1443, era una piecita en la que ni los ratones faltaban." Alquilaba Celedonio flores y tenía una florida concurrencia de bohemios músicos.  Todo terminó cuando Celedonio Flores se puso de novio en 1921.



Este sí que es un horrible, triste final Celedonio, ¡¡la gran siete!!








Ver mapa más grande

Nota:
Fuentes: Todotango.com  y Wikipedia, también  http://www.elportaldeltango.com/dicciona.htm que tiene un práctico diccionario de lunfardo.

Fotos: http://forum.skyscraperpage.com/showthread.php?p=5190815

Aprovecho para agradecer a los siguientes internautas copados que comparten cosas maravillosas con los demás:

Gracias a gduran73 usuario de youtube.com que subió el excelente tangazo Muchacho.  Buenísimo el Video.

Gracias a detelia otro usuario de youtube.com que es Armando Aguirre, un gran cantor que admiro y que  comparte con nosotros "El bulín de la calle Ayacucho", a pesar de estar tan lejos en EE. UU.

Gracias a Horacio Derito que publicó una muy espectacular colección de fotos de Buenos Aires del pasado en Skyscraperpage.com